1 de marzo de 2010

Críticas y críticos

Nunca se me ha dado bien escribir cuentos. Un cuento tiene incluido un mensaje más o menos claro acerca de las acciones humanas. A mí me gusta más presentar personajes y dejar que sea el lector el que los juzgue. Y ahora acabo de descubrir que odio hacer críticas sobre otras obras, y eso que la crítica iba a ser positiva.

Concretamente iba a hablar de la obra más conocida de A. de Saint-Exupery, El Principito, y del tremendo mensaje que este llega a contener, pero creo que no estoy hecho para esas cosas. A lo más que llego es a recomendar la obra a todo aquel que se la leyó de niño, pues estoy convencido de que podrá extraer sin mucha dificultad las mismas conclusiones que yo estaba a punto de poner por escrito aquí.

De verdad, ¿qué se creen los que hacen ese tipo de cosas? Yo me he visto de pronto escribiendo cosas obvias como si fueran realmente cuestiones demasiado complejas para que otras personas pudieran entenderlas sin mi ayuda.

Si alguien quiere entender un cuento, creo que lo mejor que puede hacer es leerlo.

Si algún día consigo publicar algo de verdad espero que todos esos mentecatos se queden lejos de mi obra. Nada me cabrearía más que leerle a un listillo de esos algo acerca de lo que yo he querido decir con mi novela, para que sus lameculos oficiales le aplaudan y le digan lo listo que es. ¡Joder, si yo quiero enseñar algo al mundo lo escribo yo mismo, no me aprovecho de la obra de otro para rellenar unas hojitas! Es más, creo que prefiero un mal remake antes que una crítica de esas. Al menos quien sea ha tenido las agallas de enfrentarse día tras día contra las páginas en blanco, aunque la estructura o el argumento ya lo tuviera de antemano.

En fin, que se puede ser un capullo, pero no gilipollas.

Y, como el príncipe del cuento, cuidaos de los que intentan encauzar vuestro pensamiento mostrándoos “cómo las cosas son”.

3 comentarios:

Kiüs dijo...

"Un crítico, crítico, crítico musical
desfilaba con los aires de quien sabe que conoce la verdad.
Solazábase cretinamente
en su plácido remanso de parálisis mental.
Sorprendíale lo estúpidos que éramos todos los demás
porque nunca tuvo ningún amigo
que lo fuera de verdad y que dijérale al oído:
(...)
"De verdad lo que no entiendo es cómo esperas
que la peña no se piense que tú eres gilipollas"
(...)" (Mamá Ladilla - Gilipollas)

Aplicable a cualquier crítico. Nunca me han gustado. Le pagan por decir "esto me gusta, consúmelo" o "esto no me gusta, no lo consumas". Posiblemente haya visto a lo sumo dos críticas que me gustaron, pero las demás han sido tales como: "Una película de baja calidad, dado que, según un rumor extendido, Norton modificó la edición de la cinta para aparecer en más planos mostrando las horas pasadas en el gimnasio"(para el que piense que es exagerado que un crítico diga que una película es mala porque lo dice un rumor, le animo a echarle un ojo al apartado de televisión del "Diario de Sevilla" cuando emitan "American History X")

Mirthas dijo...

Según un rumor extendido los críticos realmente no follan. Pero creo que llega a ser algo más que una leyenda urbana: Imagina lo que tiene que ser sentir la fría mirada de "la medida" en esa situación... No sé, no me gustaría terminar y que me digan que mi argumento no ha sido tan bueno.

Kiüs dijo...

Me da miedo imaginarme a un crítico practicando el coito...