9 de marzo de 2010

Fenómenos traumáticos (Final)

-Sí, ya. ¿Como todas las otras veces que me lo has dicho?- el tono de su voz indicaba que ya estaba bastante cansada del juego. No le importaba que se lo dijera siendo mentira por aquello de “cuando venga el lobo de verdad”, eso ya casi que lo deseaba. Le molestaba porque usaba esa estúpida excusa para intentar captar su atención, atención que había sido tan sólo para él cuando ella era niña, por cierto. Pero es que además de llegar varios años tarde pretendía resolverlo contándole a ella sus problemas, no preocupándose por los suyos. Aunque, la verdad, prefería que su padre siguiera sabiendo de ella por lo que contaran en la red antes que tener que sincerarle nada. Lo odiaba.

-Eres dura- le dijo mientras le pegaba un sorbo al cóctel de ella. –Y no deberías beber este tipo de cosas, podrías perder el control sobre tus acciones-.

“Ya quisieran esta panda de desgraciados.”

-Sonia, me gustaría que me hicieras un favor. Me gustaría que nos dedicaras un libro a tu madre y a mí-, continuó después de mirarla durante largo rato.
“Toma ya. Este no hace ni por comprender mis señales de desprecio.”
-¿Y sobre qué, exactamente, os gustaría que fuese ese libro?- le preguntó divertida, como el que contempla una idea completamente absurda y que jamás será llevada a cabo.
-Pues sobre nosotros. Nos gustaría algún tipo de novela donde nos viéramos retratados. Tú eres nuestro legado al mundo y queremos que se nos reconozca ese mérito. No creo que sea mucho pedir, a fin de cuentas es lo que tú haces, ¿no? Escribes libros.
Notó cómo su padre iba cobrando seguridad a medida que hablaba, pero dejó de prestarle atención. Maldita la gracia que le hacía complacer a esa persona que ya le parecía por debajo de la escoria. “Legado al mundo. ¡Será hijo de puta! Pero de todos modos la idea no termina de ser del todo mala. Soy incapaz de escribir sobre mí, pero sí puedo hablar de este gilipollas desde el punto de vista de mi infancia. Será algo así como un tratamiento psicoanalítico. Legado al mundo… No te preocupes, yo crearé un libro para ti, un libro que será un legado al mundo de lo cabronazo que has sido toda tu vida.”
Tras aceptar esta idea como posible le dedicó una sonrisa a su progenitor. Le pidió otra copa al camarero para él.
-Trato hecho, os haré ese libro. Pero hazme un favor y, cuando termine de escribirlo, haz que llegue ese cáncer de una vez por todas. Vendría fenomenal para las ventas.
Se levantó del taburete, dejó un billete de 50 euros sobre la barra y enfiló la puerta.
“Menuda noche de mierda que hace. Pero bueno, es la noche que nos merecemos las personas sin escrúpulos, ¿no?”

4 comentarios:

Artemisa dijo...

Me alegra leerte. =P Como final, me sabe a poco, el personaje de la escritora es carismático. Me recuerda a Lisbeth Salander, pero más sentimental.

Y si utilizas mi blog como campo de batalla, haz el favor de limpiar la sangre al salir, gracias. =)

Artemisa dijo...

P.D.: Hay cosas que ni leo. XD

Dafne dijo...

Ya me estaba yo preguntando que si habia actualizado el que dijo de actualizar cada día impar... Estos sucesos traumáticos no han estado nada mal.
Y me pregunto, te han traumatizado tanto como para que hayan provocado los cambios de cara e internos del blog? Supongo que seguiré preguntándomelo solita, pero hay cosas que sorprenden :P

Seguiré alerta a la espera de que lleguen los días impares... ^^
Un beso.

Mashey Shumey dijo...

Namarië!