23 de agosto de 2010

Basura telefónica



Tal vez si no estuviera tan decepcionado con todo esto podría escribir algo decente. O tal vez sea cosa de esta pantalla -me está dejando ciego, puedes notarlo hasta tú-. No tener Internet influye, aunque sabes muy bien que si lo tuviera perdería el tiempo leyendo otras cosas, en vez de poniéndome a trabajar.
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No, no estoy sacando ahora el tema de tu estudio, ¡hablo de mi trabajo! ¿Tan difícil te resulta no ver malas intenciones en todo lo que hago?
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Sí, efectivamente. Tengo que entregar esas copias cuanto antes.
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Puede ser. Probaré ahora con un poco de música de todas formas. Sí, no hace falta ni que lo preguntes. Esa tan deprimente y que tan poco te gusta.
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Pues creo, la verdad, que deberías dejar el ordenador y ponerte con lo tuyo, pero sabes que no me gusta meterme.
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No, no te digo lo que tienes que hacer, te digo lo que creo que deberías de hacer.
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No es lo mismo.
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Te pongas como te pongas no es lo mismo. Por mí puedes hacer lo que quieras.
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No, no es que ahora pase de ti. Solo te dejo a tu libre albedrío.
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¿A qué viene eso ahora?
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¿Oye? ¿oye?
...

3 comentarios:

Chloe dijo...

pues a mi no me gusta hablar por telefono, sobre todo por conversaciones de este tipo.

Guillermo Loaysa dijo...

A mí tampoco. Le das la oportunidad a la otra persona de que te cuelgue sin poder aclarar nada, como le ha pasado al personaje.

De todos modos, esta publicación es una mierda. Más un chiste que otra cosa.

Kiüs dijo...

Por teléfono o en persona, hablar está sobrevalorado...