21 de junio de 2010

Las personas no se hacen, amanecen



Mañana amanecerá temprano. Ese maldito grafiti garabateado justo delante de mi ventana me ponía de los nervios. Realmente él llevaba más tiempo viviendo en esa calle que yo, que podría decirse vivía de prestado en el bajo de un edificio de doce plantas. Creo que es uno de los más altos de la ciudad, y me consuela saber que, si se derrumba, tendré al menos la suerte de ser aplastado por, al menos, unas veinticuatro familias completas. Algunas tienen hasta perros y gatos. ¡Ah! Y que no se me olvide el hurón de los del tercero. Un bichejo que, cada vez que decide que vive mejor en el sótano, revuelve a toda esa jauría que tiene por dueños –dos padres y al menos cinco hijos- y los manda escaleras abajo a armar un escándalo digno del saqueo de Roma. Creo que los dos son arquitectos. Los padres, claro. Bueno, realmente son un padre y una madre, los de la familia homoparental son los del quinto derecha, dos chicos jóvenes –uno abogado y el otro un estudiante de políticas más sin trabajo- que decidieron adoptar hará cosa de año y medio a una chiquilla de pelo moreno y ojos azules. Una delicia, tanto los padres como los hijos. Muchos les miran mal. Una lástima que nadie se pare a considerarlo y rectificar.

Yo no tengo animales ni familia. Me dan alergias los dos y procuro mantenerlos lejos. En cierta ocasión tuve un pez, pero era tan agradable su compañía que se me olvidó que lo tenía hasta un buen día en que, limpiando el polvo, descubrí debajo de unos libros una pecera llena de verdín, agua nauseabunda y un cuerpecito en descomposición. No, no se me dan bien los seres vivos, y si algún día cojo a ese grafitero lo reviento. Ya que vas a ensuciar la ciudad, al menos hazlo con una frase digna y no con esa mierda de ocurrencia. ¿Alguna referencia a algún grupo rap? Tal vez. Tal vez mi problema es ese, mi escasa cultura en muchos temas me lleva a odiar cosas que no entiendo. Decían que le pasaba lo mismo a Hitler, yo creo que no solamente a él, lo único que se ha convertido en la encarnación del mal. Me pregunto cómo será entonces conocida la iglesia católica cuando caiga su imperio. ¿Demonios? Sería irónico. Aunque nadie hará nada porque esto ocurra.

Mañana no amanecerá temprano. Por mí como si no amanece, la verdad. Total, con lo que seguro que amanece es con personas.

Hoy no ha sido un buen día, la verdad. Mañana no será mejor, al menos yo no haré nada para mejorarlo.

A la mierda, eso hubiera sido una cita a recordar.

3 comentarios:

Leonardo dijo...

A la mierdaaaaa total!!!!!!!!!! ¿Total quién lo quiere mejorar?!!!! !!!!!!!!!

Guillermo Loaysa dijo...

Por lo que escribo no parezco nada, a lo sumo lo parece el personaje. Yo, cuando escribo, no lo suelo hacer de mí. Aunque muchos no se lo crean, realmente no me gusta hablar de mí. Prefiero a los personajes.

No confundas estilo y "ortotipografía". Las comas están donde deben estar y el estilo es cojonudo. Distinto de lo último que venía haciendo pero correcto. Ahí se refleja el artista, que es capaz de salir de su rutina y fabricar cosas nuevas sin estancarse siempre en lo mismo, sorprender y demás. ¿O no?

No analices esto como un trabajo de la facultad. No lo es.

No puedes decirme en un texto de escritura creativa que peco de derrochar lenguaje, palabras. Simplemente es parte de lo que el personaje quiere decirnos. Si es tu opinión y quieres mostrarlo como tal, vale. Pero entonces no des a entender que es un error por no saber usar el léxico y ahorrar lenguaje porque es una gilipollez.

Y vuelvo a repetir que el estilo no es incorrecto. Si en el arte no mandáramos las reglas a tomar por culo de cuando en cuando esto sería una mierda muy aburrida.

Por último decirte que no estoy molesto, simplemente pongo en su lugar las tonterías que has dicho.

Besos y saludos.

Elvira, el Cisne Negro dijo...

Como te dije personalmente, el texto me encanta, creo que el cambio de estilo te ha sentado realmente bien.

En cuanto al comentario de Bea -lo siento, aquí sí me tengo que meter, porque veo los errores igual que Guillermo-,he de decir varias cosas.

Me parece que la palabra "homoparental" no solo no es fea, sino que refleja una realidad que hasta hace poco, no venía recogida en nuestro diccionario: un matrimonio o pareja homosexual con hijos. Y como en España somos tan cortos de miras, todavía no existe otro término que se sepa para designar tal realidad.

El lenguaje es sexista desde el punto y hora que nosotros lo somos, ya que, ¿qué es el lenguaje sino el reflejo de nuestra propia realidad? Y el sexismo sigue existiendo a día de hoy, en España y en los países latinoamericanos. Además, gracias a la apertura de mentalidad que hemos experimentado desde hace unas décadas hasta ahora, si dices "padres" puede ser una familia formada por un hombre y la mujer o por dos hombres. ¿No es justo llamar a cada cosa por su nombre? Creo que la economía del lenguaje, debe velar por no caer en la redundancia ni regocijarse en la información innecesaria, pero desde luego, lo que no puede hacer es caer en el error de fallar en la comunicación y en la denominación de lo que existe. Ahí, lo que se mal califica como "economía" no es sino la pérdida de nuestro vocabulario y de la utilidad del lenguaje.

Se trata de un texto literario, no de un anuncio por palabras. El autor tiene el derecho y la obligación de extenderse lo que crea conveniente, si con ello logra un texto de calidad, lo que creo que consigue Guillermo con creces.

El tema de las comas siempre ha sido controvertido, pero la verdad es que lo que realmente le da un estilo propio a un texto, entre otras muchas cosas, es saber utilizar las comas -sin caer en el error-. Esto cambia de unos autores a otros y ayuda a que el escritor resalte lo que le interesa resaltar.

Bien utilizado el lenguaje, usar diferentes estilos no solo no es malo, sino que es recomendable y propio de las mentes inquietas. ¡Qué aburrido es el escritor que escribe siempre sobre lo mismo!

Así que, Guillermo, que sepas que estoy encantada de poder hacer una recopilación de textos contigo para publicar. Quién sabe...