7 de junio de 2010

De vuelta (un regreso inesperado)

¡Tù por aquí!

Así es, pero no sé por qué te sorprendes. Siendo este mi blog sería más creíble encontrarme a mí antes que a cualquier otro (tú, por ejemplo).

Es posible pero, dime, ¿ha pasado algo?

No lo sé, hace tiempo que no me paso por aquí.

A eso me refiero.

Me imagino que entonces ha sido el tiempo.

Muy gracioso.

¿Sabes? Esto me recuerda a los diálogos de Platón. Yo podría ser Sócrates y tú cualquiera. ¿Te gusta el personaje de Polo?

En absoluto. A la segunda vez que Sócrates lo acusa de ser fogoso me pongo nervioso y empiezo a pensar que después del diálogo va a tirárselo.

Curiosa apreciación. Entonces dejemos estas comparativas, aunque me sigue pareciendo gracioso esto de manejar los dos lados de la conversación.

¿A qué te refieres? Ni tan siquiera eres tú el que hace preguntas capciosas a lo Sócrates. Esto no es más que una conversación entre dos amigos que hace tiempo que no se ven.

Una mierda. Eso es tal vez lo que el lector piensa. Para eso está la literatura, ¿no? Crea fantasías haciéndolas pasar por un filtro de realidad para que, así, el que disfruta de la obra pueda identificar su mundo con el que aparece en la novela, otorgándole así una posibilidad de existencia fuera de su imaginación. Pero la verdad es muy distinta.

¿Y cuál es esa verdad, sabelotodo?

Pues que soy yo el que escribe y puedo encauzar esta conversación como me dé la gana. Es más, mientras mantenga una línea argumental racional puedo convencer –a lo Platón- al lector de lo que me dé la gana. Figúrate qué bueno es este sistema del diálogo que ese griego cargante atacaba a los sofistas con sofismas camuflados.

Desarrolla eso.

Por supuesto. Para empezar ponía en la boca de Sócrates –personaje reconocido en Atenas- lo que le daba la gana, consiguiendo así darle autoridad a sus palabras.

Así es.

Y luego hacía eso.

¿El qué?

Eso. A los pobres contertulios ficticios que plantaba a escuchar la peroratas pseudosocráticas asentían cuando al autor le daba la gana.

Efectivamente.

Por otro lado –esto es lo que siempre me ha matado de esos “diálogos”- no dejaba que los demás hablaran. Es más, les pedía a los demás, siempre a través de Sócrates, que fueran breves y no se deshicieran en palabras para no “contaminar”, por así decirlo, la conversación. Y luego él ocupaba páginas de desglose.

El pobre tendría que explicarse.

No, es que a Platón cualquier punto de vista distinto al suyo no le interesaba. Por eso también aprovechaba y, para colmo ya, en sus propios escritos cogía lo que habían dicho sus personajes y tergiversaba lo que “habían querido decir”.

Eso último no lo he entendido muy bien.

Ya, es que me he expresado fatal. Te pondré un ejemplo, pero lo mejor es que te fijes cuando leas cualquiera de sus diálogos. A ver, para explicar bien el ejemplo, explica alguna posición tuya (lo más curioso es que te pido que lo hagas como si no fuera yo el que va a escribirlo poniendo lo que me da la gana).

Sí, eso es una gran ventaja.

¿Por qué?

Porque no solo te permite poner en mi boca cualquier tontería, sino que además ya tendrás la respuesta preparada.

Cierto, pero ¿no es también cierto que cuando dices que eso es una gran ventaja lo que realmente quieres decir es que disfrutarías teniéndola tú también y que, además, matarías a siete perros y un católico para obtener dicha ventaja? (Entiende que esto es una broma absurda para explicar que puedo poner lo que quiera para restarle importancia a cualquier crítica que me hagas y que luego tú aceptarás porque a mí me sale de donde dijimos).

Efectivamente.

¿Ves? No sólo Platón era bueno psicoanalizando.

¿Te puedo hacer una pregunta?

¿Además de esa?

Hoy no estás muy achispado.

Hazme la maldita pregunta,anda.

¿Cuándo se acaba esto?

4 comentarios:

Elvira, el Cisne Negro dijo...

Di que sí, que lo mejor que se puede hacer tras una larga ausencia es meterse con Platón. Tanta idea, tanta idea, y no le dio ni para escribir un blog, ni para que se lo censurasen.

Dafne dijo...

El principio de la entrada me ha recordado a mi xD (llamame egocenanatrica si te da la gana xD) pero digo...pero hasta el "a eso me refiero" me recuerda a mi hablandote... ya apartir del muy gracioso no... sobre todo pq en vez de eso pondría un rolais xDDD

Anda, menuda tonteria te suelto... pero no creo que te esperes algo grande XD

Tb me has recordado a mi amigo Fer... él y sus largas tardes criticando a platón cuando estudiabamos filosofía de 2º de bach... que tiempos...

En fin, sea usted re-bienvenido ^^ Un beso!

PD: Me alegró verte el otro día =) aunq tenía yo la cabeza mas puesta en las traducciones que en la azotea...

Mirthas dijo...

Siempre es buen momento para meterse con Platón.

Y Dafne... ¿Qué habías bebido al escribir ese comentario? xDD

Y cuidado con esas traducciones, una Autoridad Sanitaria (ahí, con mayúsculas) me dijo el otro día que son malas para la salud.

Dafne dijo...

No bebí nada... ya sabes que cuando a mi me da por decir tonterías, soy la número uno... y tu blog da pie a que yo escriba muchas tonterías. No por el tema que hables, a veces no tiene nada que ver mi comentario con el tema, será el ambiente xDD

Déjame que estoy de exámenes (pongamos a los exámenes de excusa...)