23 de junio de 2008

El amor a la aventura

"En el fondo de esta cuestión anida, en definitiva, un último y profundo quid común a otras muchas que padece el hombre de nuestros días. El secreto está en que ya nadie se aventura a solas a nada, cada día da más miedo. Ni a conocer a una persona, ni a leer un libro, ni a hacer un viaje. Para todo se acude a las guías, a los informes, a los resúmenes. Nadie quiere arriesgarse porque ir a solas entraña siempre riesgo, de eso qué duda cabe; pero es, por otra parte, la única forma de inventar o de descubrir algo inédito. Ni de un libro se puede tener idea leyendo la solapa o mirando sus páginas al son de un tocadiscos, ni un paisaje nos lo puede explicar un cicerone, ni alguien de quien se han pedido informes nos dirá nunca nada. Tanto los lugares como las personas, como los libros, aun a riesgo de perderse por ellos, hay que atreverse a leerlos uno mismo. Simplemente dejándolos ser.
Y solamente aquellos ojos que se aventuraran a mirarnos partiendo de cero, sin leernos por el resumen de nuestro anecdotario personal, nos podrían inventar y recompensar a cada instante, nos librarían de la cadena de la representación habitual, nos otorgarían esa posibilidad de ser por la que suspiramos."


Carmen Martín Gaite
No sé quién es, pero... Chapeau!

4 comentarios:

Charleymon dijo...

Muy muy agudo...

La soledad esta mal vista por todos los que la padecen y la ven, exceptuando a quien solamente la quiere.

Anónimo dijo...

Cojonudo,realmente grande.
Cierto es que perderte por una persona es una jugada que puede costarte cara, pero...en eso consiste el juego de la vida creo yo

pilar dijo...

Podrías decirme quien es el autor del reloj de arena?

Gracias

Mirthas dijo...

Me temo que no. Es una imagen "robada" en Internet, y el nombre que aparece en la imagen se presenta tan difusa que apenas puedo leer el nombre.

Estoy encantado de verte por aquí Pilar, bienvenida a mi blog.