26 de octubre de 2008

Desprecio

Abrazándote sin ganas,
no sé qué quieres
esperar de mí.
Vanas ilusiones
donde el amor nos enreda.

Ví en tus ojos lágrimas,
y mi corazón se exaltó con fuerza,
como bellas tus tristezas,
como honda mi pasión.

Deja de engañarte,
no soy yo tu salvador,
nadie vendrá a recogerte.
Deja de buscar a Dios,
¿no ves que él no quiere escucharte?

No vuelvas a enamorarte,
¿a quién le darás
tu salvaje corazón?
Pídele a alguien
algo que jamás tu darías.

No te pierdas,
guárdate para tí.
¿Quién va a merecerte?
No le importas a aquel
que pasó una noche contigo.

3 comentarios:

Kiüs dijo...

Oda la promiscuidad que produce el dejarse llevar por la emoción de un determinado momento, no? :P

Si es eso lo que quieres transmitir(más o menos), creo que te ha salido muy bien :)

Saludos!

Mirthas dijo...

Más o menos, tú lo has dicho. Más bien es el desprecio hacia uno mismo por haberse dejado arrastrar.

Oye, una pregunta... ¿Qué parte de la letra de "Sueños prohibidos" te recuerda a tu relato sobre la tía que vivía sola y moría en el incendio? xDDD No veo relación por ninguna parte.




La vida pasada... Que no volverá, y es un hecho.

Kiüs dijo...

Pues cuando vi eso de
"La luz apagada
sola en un rincón"
me acordé del flexo que tenía la muchacha en su piso y ya, de ahí, como aquel que busca encuentra, en mayor o menor medida hay ciertos aspectos que me recuerdan al relato xDD

Pero no pasa nada, mientras me pagues derechos de autor xDD